
Círculo de Recreo de San Germán
En el año 1880, don Tomás Ramírez Quiñones, concibió la idea de fundar un Casino en San Germán con fines recreativos y culturales. Es por eso que don Tomás se dirigió al gobernador civil de la isla, don Eulogio Despujols Dussay, para solicitar el permiso al gobernador correspondiente para fundar el Casino con el nombre de Círculo de Recreo con fines recreativos y culturales. Este permiso era requisito de la ley, ya que el gobierno español deseaba controlar las organizaciones subversivas.
Una vez recibido el permiso, don Tomás convocó a la Junta de Gobierno y de socios, para una reunión. Del acta de esta reunión (la primera acta del Círculo de Recreo), se desprende que don Tomás informó haber recibido el permiso del Gobernador Civil.
El Círculo de Recreo celebró sus Juegos Florales, con un certamen literario. El Sr. Aurelio Tió Nazario sostiene que los Juegos Florales fueron traídos a Puerto Rico por Manuel F. Rossy, natural de San Germán, quien regresó de España a fines del 1879, donde estos certámenes literarios habían resurgido.
En el año 1899, el Círculo de Recreo tuvo una crisis económica, que puso en peligro la existencia de la entidad. El cambio de la soberanía creó una apatía y un cambio de actitudes de los socios y su Junta de Directores. Ante esta situación, un grupo de damas se dió la tarea de visitar socios para que se pusieran al día en el pago de sus cuotas.
La participación de la mujer en la economía del Círculo de Recreo se repite en el 1978, cuando un grupo de damas se dió a la tarea al recaudar fondos para las actividades centenarias.
A través de sus cien años, sus salones han sido escenario de bailes, reinados, recitales, conciertos, dramas, así como facilidades de carácter recreativo. Sus salones han servido como foro de temas políticos, económicos y sociales.
En el año 1980, el Círculo de Recreo conmemoró su centenario.