Historia: Escuela
Antonia Martínez
Doña Antonia Martínez queriendo dejarle al
pueblo parte de sus bienes a través de una obra de carácter social, consignó en
su testamento la cantidad de 14,000 pesos para la construcción de dos escuelas,
una para varones y otros para niñas.
En beneficio de los intereses generales,
para evitar mayores e innecesarios gastos y tardanzas, doña Cornelia Martínez,
hermana y heredera de doña Antonia, adquirió en transación particular la casa
de don José María Quiñones conocida por La Casa Grande o la Casa de Austria.
Ya para 1890 estaba la casa ocupada. En la
primera planta se instaló la segunda clase para niñas y vivienda de doña Zoraida
Quiñones, la maestra. En la planta alta la escuela de primera clase para niñas
y la vivienda de doña Carmen Borrás, la maestra.
Con el cambio de soberanía se convirtió la
escuela en centro de enseñanza primaria para estudiantes de ambos sexos con los
grados desde primero hasta octavo.
El Consejo Municipal inspirado acuerda
denominar la Escuela Pública Graduada, cuya casa pertenece al Municipio de San
Germán, bajo el lema oficial de Escuela Graduada Antonia Martínez.
Es el honor de la escuela Antonia Martínez
haber sido la primera en ofrecer servicios de comedor escolar a estudiantes. El
primer Día de las Madres se celebró en dicha escuela en 1915. Es pionera de la
organización y funcionamiento de la biblioteca escolar.
Es la primera escuela en tener una cancha
de tierra para baloncesto. La Universidad Interamericana estableció el primer
Centro de Práctica Docente en dicha escuela.
Los temblores de 1918 causaron daños
irreparables al edificio. La planta alta se demolió y quedó la escuela de una
planta solamente. La legislatura de Puerto Rico había asignado $75,000 para
construir un nuevo edificio.
En diciembre de 1949 se celebró con gran
esplendor los 100 años del edificio 1850-1950.
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